Entrenar en entornos de alto rendimiento requiere un alto nivel de competencia técnica y un profundo conocimiento del funcionamiento humano en situaciones de alta exigencia, tanto para el entrenador como para sus jugadores. Dado que el atleta es el principal objetivo de la intervención en entornos de alto rendimiento, en todas las disciplinas que sustentan la excelencia deportiva, el objetivo es que los alumnos desarrollen las características esenciales que un entrenador de alto rendimiento debe poseer, como la resiliencia, la concentración, el trabajo en equipo y la gestión de la presión. Esta formación reflexionará sobre la necesidad de que los entrenadores desarrollen una mentalidad de mejora continua, la capacidad de analizar datos para mejorar su propio rendimiento, la autorregulación y la capacidad de controlar a los demás, así como la necesidad de promover una gestión energética eficaz, alternando periodos de entrenamiento intenso con recuperación estratégica. Se abordarán las competencias clave a desarrollar y la planificación profesional eficaz, abarcando los diferentes ámbitos de actividad (personal, familiar, social y profesional).
Público objetivo del curso
Entrenadores de deportes individuales y de equipo. 5 años o más de experiencia de campo.